Sí. La electricidad producida por la instalación fotovoltaica puede utilizarse para cargar un vehículo eléctrico.
El aprovechamiento dependerá de cuándo esté conectado el coche, cuánta producción solar exista en ese momento y de cómo esté configurado el sistema de carga.
Con determinados cargadores y sistemas de gestión energética es posible ajustar la carga del vehículo para aprovechar mejor los excedentes solares.