Soluciones de recarga para flotas y empresas

Cuando una empresa empieza a incorporar vehículos eléctricos, la instalación de cargadores deja de ser una simple mejora y pasa a formar parte de su infraestructura energética.

No hablamos solo de cargar coches. Hablamos de controlar consumos, gestionar usuarios, evitar picos de potencia, aprovechar energía solar y dejar preparada la instalación para el crecimiento futuro de la flota.

Por eso, en una empresa no basta con colocar varios puntos de recarga sin más, es necesario estudiar cómo se van a utilizar los vehículos, cuándo van a cargar, cuánta potencia hay disponible y cómo puede integrarse la recarga dentro del consumo general del negocio.

En Elomendi Renovables diseñamos soluciones de recarga para empresas, flotas comerciales, vehículos corporativos y aparcamientos en Navarra, adaptando cada proyecto al tipo de actividad y al uso real de los vehículos.

Cargadores para flotas y vehículos de empresa

Soluciones de carga adaptadas a cada empresa

No necesita lo mismo una pequeña empresa con uno o dos vehículos eléctricos que una flota comercial, un hotel, una nave logística, un taller, un camping o un aparcamiento corporativo.

Cada caso requiere una solución distinta.

Por eso, antes de plantear una instalación, analizamos:

  • número de vehículos actuales
  • previsión de crecimiento de la flota
  • horarios habituales de carga
  • potencia disponible
  • tipo de uso: empleados, flota propia, clientes o visitas
  • ubicación de los puntos de carga
  • posibilidad de integrar energía fotovoltaica
  • y necesidades de control, monitorización o facturación interna

Con esta información diseñamos una infraestructura eficiente, escalable y económicamente viable.

Porque instalar cargadores sin planificación puede parecer más sencillo al principio, pero suele generar problemas cuando aparecen nuevos vehículos, nuevos usuarios o mayores necesidades de carga.

Cargadores para flotas y vehículos de empresa

Gestión de potencia

Uno de los puntos más importantes en instalaciones de recarga para empresas es la gestión de la potencia eléctrica.

Cuando varios vehículos cargan al mismo tiempo, la demanda puede aumentar de forma importante. Si la instalación no está bien diseñada, esto puede provocar sobrecargas, limitaciones o la necesidad de contratar más potencia de la necesaria.

Para evitarlo, trabajamos con sistemas inteligentes capaces de repartir la potencia disponible entre varios cargadores.

Estos sistemas permiten:

  • ajustar la carga según la potencia disponible
  • evitar sobrecargas
  • priorizar determinados vehículos si es necesario
  • equilibrar la carga entre varios puntos
  • y reducir picos de consumo

De esta forma, la empresa puede cargar sus vehículos de manera ordenada, sin sobredimensionar la instalación y sin disparar costes fijos innecesarios.

Cargadores para flotas y vehículos de empresa

Monitorización y control de usuarios

En instalaciones empresariales no solo importa cargar vehículos.

También es importante controlar:

  • consumos
  • usuarios
  • horarios de carga
  • costes energéticos
  • y rendimiento de la instalación

Muchos cargadores permiten:

  • monitorización remota
  • gestión mediante app o plataforma web
  • control de accesos
  • estadísticas de consumo
  • y reparto de costes entre usuarios o departamentos

Esto facilita muchísimo la gestión diaria de la infraestructura de recarga.

Integración con energía fotovoltaica

Cada vez más empresas aprovechan sus cubiertas o aparcamientos para generar energía mediante instalaciones fotovoltaicas.

Y ahí es donde la movilidad eléctrica cobra todavía más sentido.

La combinación entre:

Si la empresa incorpora baterías o sistemas de gestión energética, se puede optimizar todavía más el uso de la energía generada.

No se trata solo de instalar cargadores. Se trata de integrar la movilidad eléctrica dentro de una estrategia energética más amplia.

Cargadores para flotas y vehículos de empresa

Ejemplo de ahorro en una flota de reparto

Imaginemos una empresa con 5 vehículos de reparto que recorren unos 120 km al día cada uno.

Si trabajan aproximadamente 250 días al año, cada vehículo recorrería unos 30.000 km al año

Por tanto, una flota de 5 vehículos recorrería aproximadamente 150.000 km anuales

En una flota diésel, con un consumo medio de 6,5 litros cada 100 km y un precio orientativo de 1,55 €/litro, el gasto anual en combustible estaría en torno a 15.112 € al año

En una flota eléctrica, con un consumo aproximado de 18 kWh cada 100 km y un precio orientativo de 0,11 €/kWh, el coste anual de recarga sería de unos 2.970 € al año

La diferencia sería de aproximadamente 12.142 € de ahorro anual solo en energía

Y si parte de esa recarga se realiza con energía fotovoltaica generada por la propia empresa, el ahorro puede ser todavía mayor.

Este tipo de cálculo muestra por qué la electrificación de una flota de reparto puede tener mucho sentido económico. En vehículos que hacen kilómetros todos los días, el coste por kilómetro marca una diferencia importante a final de año.

Cada empresa tiene rutas, horarios, consumos y tarifas distintas. Por eso en Elomendi Renovables analizamos el caso real de cada flota para calcular el ahorro posible y diseñar una infraestructura de recarga adaptada al uso diario de los vehículos.

Cargadores para flotas y vehículos de empresa

Instalaciones preparadas para crecer

Muchas empresas comienzan instalando uno o dos cargadores para vehículos de gerencia, una pequeña flota comercial o algunas plazas para empleados, pero la mayoría terminan ampliando la infraestructura con el tiempo.

Una buena planificación inicial evita reformas innecesarias y reduce costes a medio plazo.

En Elomendi Renovables no planteamos la movilidad eléctrica como una instalación aislada. También ayudamos a las empresas a:

  • optimizar consumos
  • estudiar tarifas eléctricas
  • ajustar potencia contratada
  • integrar energía solar
  • y planificar el crecimiento futuro de la infraestructura

Una buena planificación inicial evita reformas innecesarias, reduce costes a medio plazo y permite que la empresa amplíe su infraestructura de carga de forma ordenada.